Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
(Porque la vi acariciar su pancita melocotón, y sollozar, y sonreír, pensé que pensaba...)
No tocas el cielo
ni pisas la tierra,
premio de mi vientre
de tómbola esférica.
Te espero, te espero...
A orgullo y paciencia.
Serás, semillita,
mi albur, y mi estrella.
Si naces mujer,
te pondré: Consuelo.
Si varón nacieras,
te pondré: Sereno.
He de bautizarte
sin agua bendita,
padre, ni padrinos.
En certeza íntima.
Ser de mis entrañas
de madre soltera;
te instruiré en amores...
Aunque en nada crea.
Siembra del candor
fértil en mi tierra.
Fruto que me lates...
Date cuando quieras.
©Juan Oriental
No tocas el cielo
ni pisas la tierra,
premio de mi vientre
de tómbola esférica.
Te espero, te espero...
A orgullo y paciencia.
Serás, semillita,
mi albur, y mi estrella.
Si naces mujer,
te pondré: Consuelo.
Si varón nacieras,
te pondré: Sereno.
He de bautizarte
sin agua bendita,
padre, ni padrinos.
En certeza íntima.
Ser de mis entrañas
de madre soltera;
te instruiré en amores...
Aunque en nada crea.
Siembra del candor
fértil en mi tierra.
Fruto que me lates...
Date cuando quieras.
©Juan Oriental