Ahora te alejas entrecruzando dedos
Compartiendo un calor que creías olvidado
Y cuando decida dar una última mirada en la nostalgia
Y veas como sonríen mis ojos
Bajo una pequeña sombra
Ignóralos
Pues de lo que tanto te correspondió como mujer
Tanto siento que no estaba dispuesta a liberar
De su jaula de recelo
Es que en el fondo no soy más que un niño pequeño
Y si mis fracciones expulsan el aroma de la melancolía
Es por que todavía ansío tu atención
De tu siempre dulce compañía
Pero construida bajo un cimiento de egoísmo
Puedo asegurar que el cariño nunca te o negué
Pero el tema se reduce a proporciones
Pues si de mis miradas te alimentabas como migajas
Y de mis monosílabos componías canciones
Yo siempre recibí el banquete de tu disposición
Y de tus palabras no esperaba menos que sinfonías
Sinfonías eternas, sublimes y esperanzadoras (Marcadas por tu visión a futuro)
Que disminuían al porte de una inseguridad innecesaria
Al momento que mi alejamiento (involuntario) interrumpía
Creo que los parámetros de mi interés fueron siempre claros
Aunque triunfaron ante tus ojos las ilusiones cegadoras
Subjetividad sufriente, solitaria sobrepasaste la amargura final
Abandonada te enfrentaste a la realidad, desarmada y desamparada
¿Y la figura de aquel semblante? Lloraron las nubes
La respuesta gimió clara y fría en una noche de insomnio
Por eso corta ya aquella cuerda de recuerdo
Aprovecha que tus ropas han sido infladas por el viento
Y que tus zapatos navegan ahora por un océano nuevo
A descubrir tierras de oportunidades, experiencias, ilusiones
¡A lo que tanto eres merecida!
¡A mar! ¡Amar!
Debo admitir que mi esencia libera una chispa de arrepentimiento
De aquella voz de voto solitaria
Aplastada por la mayoría
Aquella que ahogo bajo razonamientos
Voz de conciencia ignorante y reprimida
Pues existiendo la clara conveniencia (¡Tenías todo a favor!)
Solo no lograste despertar con caricias mi pasión
Que por numerosos otoños ha permanecido dormida
Y aunque mi corazón pueda bailar un pausado vals
Al ritmo de un lento “Y que hubiera sido”
Prefiero despedirte con una sonrisa honesta
Desde este puerto desvalido
Si es que mi corazón decide latir decaído
Es por que a sus ojos no existe el error, sino el movimiento
Y aquí permanezco yo, estancado a la compañía de recuerdos
Observando como vuela fuera de mí alcance otra oportunidad
Libre, feliz y querida
Pero aquello no debe ser tu preocupación
No ahora…
Te deseo la mejor de la suerte
Compartiendo un calor que creías olvidado
Y cuando decida dar una última mirada en la nostalgia
Y veas como sonríen mis ojos
Bajo una pequeña sombra
Ignóralos
Pues de lo que tanto te correspondió como mujer
Tanto siento que no estaba dispuesta a liberar
De su jaula de recelo
Es que en el fondo no soy más que un niño pequeño
Y si mis fracciones expulsan el aroma de la melancolía
Es por que todavía ansío tu atención
De tu siempre dulce compañía
Pero construida bajo un cimiento de egoísmo
Puedo asegurar que el cariño nunca te o negué
Pero el tema se reduce a proporciones
Pues si de mis miradas te alimentabas como migajas
Y de mis monosílabos componías canciones
Yo siempre recibí el banquete de tu disposición
Y de tus palabras no esperaba menos que sinfonías
Sinfonías eternas, sublimes y esperanzadoras (Marcadas por tu visión a futuro)
Que disminuían al porte de una inseguridad innecesaria
Al momento que mi alejamiento (involuntario) interrumpía
Creo que los parámetros de mi interés fueron siempre claros
Aunque triunfaron ante tus ojos las ilusiones cegadoras
Subjetividad sufriente, solitaria sobrepasaste la amargura final
Abandonada te enfrentaste a la realidad, desarmada y desamparada
¿Y la figura de aquel semblante? Lloraron las nubes
La respuesta gimió clara y fría en una noche de insomnio
Por eso corta ya aquella cuerda de recuerdo
Aprovecha que tus ropas han sido infladas por el viento
Y que tus zapatos navegan ahora por un océano nuevo
A descubrir tierras de oportunidades, experiencias, ilusiones
¡A lo que tanto eres merecida!
¡A mar! ¡Amar!
Debo admitir que mi esencia libera una chispa de arrepentimiento
De aquella voz de voto solitaria
Aplastada por la mayoría
Aquella que ahogo bajo razonamientos
Voz de conciencia ignorante y reprimida
Pues existiendo la clara conveniencia (¡Tenías todo a favor!)
Solo no lograste despertar con caricias mi pasión
Que por numerosos otoños ha permanecido dormida
Y aunque mi corazón pueda bailar un pausado vals
Al ritmo de un lento “Y que hubiera sido”
Prefiero despedirte con una sonrisa honesta
Desde este puerto desvalido
Si es que mi corazón decide latir decaído
Es por que a sus ojos no existe el error, sino el movimiento
Y aquí permanezco yo, estancado a la compañía de recuerdos
Observando como vuela fuera de mí alcance otra oportunidad
Libre, feliz y querida
Pero aquello no debe ser tu preocupación
No ahora…
Te deseo la mejor de la suerte