Tobare
Poeta recién llegado
A una surfista
Eres tu la oleada chiquilla
jinete del mar y de la vida,
que con tu rumbo acuático
visitas al sol en su morada tranquila.
Tu concentración enfocada
apuntando a la montaña acuosa,
que se avecina a ti como estampida
de afrentada manada furibunda.
Tu nombre lo escribes en la espuma
poniendo a Poseidon alerta en tu presencia
de equilibrista oceánica,
de coleccionista de marejadas orgullosas.
El mar te abrió sus brazos
y fue calidez de hogar entrañable,
lo visitas con la luz de la alegría
y con encanto de luna llena.
La sal se queda en tu cuerpo
celebrando su fiesta mineral,
mientras toneladas de agua lloran
una vez las mareas se desenredan de tu faz.
21 de Abril de 2014, Santiago.
Eres tu la oleada chiquilla
jinete del mar y de la vida,
que con tu rumbo acuático
visitas al sol en su morada tranquila.
Tu concentración enfocada
apuntando a la montaña acuosa,
que se avecina a ti como estampida
de afrentada manada furibunda.
Tu nombre lo escribes en la espuma
poniendo a Poseidon alerta en tu presencia
de equilibrista oceánica,
de coleccionista de marejadas orgullosas.
El mar te abrió sus brazos
y fue calidez de hogar entrañable,
lo visitas con la luz de la alegría
y con encanto de luna llena.
La sal se queda en tu cuerpo
celebrando su fiesta mineral,
mientras toneladas de agua lloran
una vez las mareas se desenredan de tu faz.
21 de Abril de 2014, Santiago.