iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces es así y lo sabes,
no me vengas que no entendías
No, no puedo seguir,
estoy cansada, harta del juego
Pues sigue solo, ¿que no dijiste ya
que no me necesitabas?
No me importa más,
saber, ni estar.
No quiero seguir
en la euforia
Sé, sé que mis labios
Lo mancharon también,
pero se puede olvidar.
Se borra la marca,
y queda sin registro de mí
¡No podrías decirle!
El disparo no lo di yo,
solo el último Beso.
Le mentirías,
lo torcerías, deja el juego ya
Me voy, me marcho
y no dejo nada en mi lugar.
Me llevo hasta mi último verso,
ni olor, no visión
que me delaten más
No importa a donde,
no lo he decidido,
huyo como el pez,
dijera Villaurrutia,
si lo dejas, ven conmigo
Bueno, lo he comprobado,
caso perdido.
Agónico final para ambos.
Al menos puedo decir
que acabo lejos de esta trampa,
del ardid trabajado por los siglos.
Si lo dejas, búscame
ya sabes dónde me gusta ir
en cada ciudad,
y cómo me visto
no me vengas que no entendías
No, no puedo seguir,
estoy cansada, harta del juego
Pues sigue solo, ¿que no dijiste ya
que no me necesitabas?
No me importa más,
saber, ni estar.
No quiero seguir
en la euforia
Sé, sé que mis labios
Lo mancharon también,
pero se puede olvidar.
Se borra la marca,
y queda sin registro de mí
¡No podrías decirle!
El disparo no lo di yo,
solo el último Beso.
Le mentirías,
lo torcerías, deja el juego ya
Me voy, me marcho
y no dejo nada en mi lugar.
Me llevo hasta mi último verso,
ni olor, no visión
que me delaten más
No importa a donde,
no lo he decidido,
huyo como el pez,
dijera Villaurrutia,
si lo dejas, ven conmigo
Bueno, lo he comprobado,
caso perdido.
Agónico final para ambos.
Al menos puedo decir
que acabo lejos de esta trampa,
del ardid trabajado por los siglos.
Si lo dejas, búscame
ya sabes dónde me gusta ir
en cada ciudad,
y cómo me visto