Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alcé mi mano fría hasta tu boca
tapando su feroz acometida;
te dije que callaras enseguida...
que tanto desafecto me trastoca.
A veces hasta amarse se equivoca
si amarse cunde y crece en desmedida,
si aumenta más que el peso de la vida...
y nada de la vida me convoca:
a la fecundidad de andar gigante
ganando para no perderme en nada,
en nada que me importe lo bastante;
a la fecundidad de mi mirada
si miro tu mirada verde-amante
mirando de reojo la alborada.
tapando su feroz acometida;
te dije que callaras enseguida...
que tanto desafecto me trastoca.
A veces hasta amarse se equivoca
si amarse cunde y crece en desmedida,
si aumenta más que el peso de la vida...
y nada de la vida me convoca:
a la fecundidad de andar gigante
ganando para no perderme en nada,
en nada que me importe lo bastante;
a la fecundidad de mi mirada
si miro tu mirada verde-amante
mirando de reojo la alborada.