alejandrina padron
Poeta recién llegado
A veces, se me moja el alma
Y el silencio, cae como un manto sobre mí
Entonces, se borra de mi mente
El hambre de los pobres
La sed de los tristes
El dolor de la cara de los niños
El maltrato a las mujeres
La soledad de los viejos
Todo lo que existe sobre el mundo
Quedo dulcemente sola
Acompañada de mí misma
Y mágicamente, se abren a mis pies vírgenes senderos
Feraces veredas que me invitan a acercarme a paisajes soñados
Puedo vislumbrar el paraíso
Coloridas primaveras
Veranos cuajados de olorosa fruta
Otoños ocres y rojos deliciosamente pintados
Blancos inviernos cubiertos de blanda nieve
Y siento tintineos de cristal en mi oído
Y una lluvia de estrellas derramándose en mi vida
Y un sol esplendoroso calentando mis manos.
Pero basta un tenue murmullo
Para devolverme al mundo
Y entonces, dentro de mí,
¡Vuelve a llover!
¡Vuelve a mojárseme el alma!
Y el silencio, cae como un manto sobre mí
Entonces, se borra de mi mente
El hambre de los pobres
La sed de los tristes
El dolor de la cara de los niños
El maltrato a las mujeres
La soledad de los viejos
Todo lo que existe sobre el mundo
Quedo dulcemente sola
Acompañada de mí misma
Y mágicamente, se abren a mis pies vírgenes senderos
Feraces veredas que me invitan a acercarme a paisajes soñados
Puedo vislumbrar el paraíso
Coloridas primaveras
Veranos cuajados de olorosa fruta
Otoños ocres y rojos deliciosamente pintados
Blancos inviernos cubiertos de blanda nieve
Y siento tintineos de cristal en mi oído
Y una lluvia de estrellas derramándose en mi vida
Y un sol esplendoroso calentando mis manos.
Pero basta un tenue murmullo
Para devolverme al mundo
Y entonces, dentro de mí,
¡Vuelve a llover!
¡Vuelve a mojárseme el alma!