AMANT
Poeta adicto al portal
A veces, estamos juntas,
aunque no estés,
aunque no me toques;
me haces el amor,
así de una manera maravillosa, inolvidable,
me pierdo en tus pupilas,
circulos que han atrapado la noche,
círculos inscritos en círculos,
que son pequeñas bocas morenas
que besan y dicen tantas cosas.
A veces, creo que nuestro idilio no podrá ser,
que es demasiado hermoso para ser cierto;
que el pecado más tierno que he cometido,
el más bueno es: amarte.
A veces, me parece que el suelo es el cielo
que tus besos son auroras que se gestan
y florecen en mis sueños,
y fenecen en mi nocturna realidad;
que el futuro, a tu lado ,
es una semilla
que un ave extraña decidió comerse
antes de germinar.
A veces, veo tan absurda
y loca nuestra relación,
_parece fugada de una novela o un cuento_.
A veces, cuando estas ausente,
me duele un poco amarte,
es como una herida
que sana al verte
y, al despedirnos,
se abre nuevamente.
A veces, sólo a veces,
pienso en dejarte.
No, no es cierto, nunca lo hago.
Me da miedo perderte,
me da miedo que lo nuestro
sea sólo un amorío
que perfume el tiempo dulcemente,
mas entonces escucho
de tu voz, la dulzura
que arroba mis sentidos,
y a mi corazón acuna el embeleso,
mientras los oleajes de mi sangre, acariciantes,
de la sal del amor saturados,
bañan las playas albas,
solitarias y sombrías de mi alma.
A veces, no quiero dormir
porque anhelo tanto
que me beses
antes de cerrar los ojos
y que tus brazos
me abracen y me abrasen
antes de morir un poco.
Aveces, envidio a la luna y al sol
que envuelven de luz tu piel
así como quisiera yo
cada día y cada noche envolverla
de ósculos nuevos y caricias inéditas.
A veces, soy algo pesimsta,
sin embargo otras, casi siempre,
creo que nuestro amor
esta hecho de fuego, miel y eternidad,
por eso,´por esa ilógica esperanza
que ha anidado en mi pecho,
al par de este hermoso,
profundo y celestial sentimiento:
lucharé por vos, mi amor,
no dejare que nadie
separe nuestras esencias,
aunque esten sepados nuestros cuerpos;
porque el éxtasis
mismo que ha cundido mi ser
desde que estas conmigo,
se adentre en el tuyo,
y por que nos una,
pese a todo y a todos, el destino.
aunque no estés,
aunque no me toques;
me haces el amor,
así de una manera maravillosa, inolvidable,
me pierdo en tus pupilas,
circulos que han atrapado la noche,
círculos inscritos en círculos,
que son pequeñas bocas morenas
que besan y dicen tantas cosas.
A veces, creo que nuestro idilio no podrá ser,
que es demasiado hermoso para ser cierto;
que el pecado más tierno que he cometido,
el más bueno es: amarte.
A veces, me parece que el suelo es el cielo
que tus besos son auroras que se gestan
y florecen en mis sueños,
y fenecen en mi nocturna realidad;
que el futuro, a tu lado ,
es una semilla
que un ave extraña decidió comerse
antes de germinar.
A veces, veo tan absurda
y loca nuestra relación,
_parece fugada de una novela o un cuento_.
A veces, cuando estas ausente,
me duele un poco amarte,
es como una herida
que sana al verte
y, al despedirnos,
se abre nuevamente.
A veces, sólo a veces,
pienso en dejarte.
No, no es cierto, nunca lo hago.
Me da miedo perderte,
me da miedo que lo nuestro
sea sólo un amorío
que perfume el tiempo dulcemente,
mas entonces escucho
de tu voz, la dulzura
que arroba mis sentidos,
y a mi corazón acuna el embeleso,
mientras los oleajes de mi sangre, acariciantes,
de la sal del amor saturados,
bañan las playas albas,
solitarias y sombrías de mi alma.
A veces, no quiero dormir
porque anhelo tanto
que me beses
antes de cerrar los ojos
y que tus brazos
me abracen y me abrasen
antes de morir un poco.
Aveces, envidio a la luna y al sol
que envuelven de luz tu piel
así como quisiera yo
cada día y cada noche envolverla
de ósculos nuevos y caricias inéditas.
A veces, soy algo pesimsta,
sin embargo otras, casi siempre,
creo que nuestro amor
esta hecho de fuego, miel y eternidad,
por eso,´por esa ilógica esperanza
que ha anidado en mi pecho,
al par de este hermoso,
profundo y celestial sentimiento:
lucharé por vos, mi amor,
no dejare que nadie
separe nuestras esencias,
aunque esten sepados nuestros cuerpos;
porque el éxtasis
mismo que ha cundido mi ser
desde que estas conmigo,
se adentre en el tuyo,
y por que nos una,
pese a todo y a todos, el destino.
::