Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces me siento invisible,
de polvo y mota
y copo y gota
insignificante e inservible.
A veces me creo un juguete
escondido en un escaparate
oscuro, frío y tenebroso
y no gozo
más que del disparate
en que se ha convertido el ahora
sin más hora
que un segundero torcido
sin más tiempo
que un divagar desprendido
sin más lógica
que la ilógica coincidencia
de causalidades extrañas
A veces la energía
se materializa pesada e inquisidora
en una eyaculación de eones
compactados como historias
en tomos enciclopédicos
de mentiras monumentales.
A veces la materia
es estresante y maliciosa,
venenosa, exigente
e irremediablemente
neurótica
como la vida gótica
de un sorbedor de fluidos
sanguinolentos
A veces la depresión
me abrasa con su abrazo
nuclear y radioactivo
y sólo puedo respirar
esos neutrinos
que se pegan al oxígeno
como chinches o garrapatas
o piojosos parásitos libertinos.
A veces estoy desinhibido
y a veces
me inhibo hasta el hastío
como en este momento
de cruel incremento
de una tristeza apática y mortal
de polvo y mota
y copo y gota
insignificante e inservible.
A veces me creo un juguete
escondido en un escaparate
oscuro, frío y tenebroso
y no gozo
más que del disparate
en que se ha convertido el ahora
sin más hora
que un segundero torcido
sin más tiempo
que un divagar desprendido
sin más lógica
que la ilógica coincidencia
de causalidades extrañas
A veces la energía
se materializa pesada e inquisidora
en una eyaculación de eones
compactados como historias
en tomos enciclopédicos
de mentiras monumentales.
A veces la materia
es estresante y maliciosa,
venenosa, exigente
e irremediablemente
neurótica
como la vida gótica
de un sorbedor de fluidos
sanguinolentos
A veces la depresión
me abrasa con su abrazo
nuclear y radioactivo
y sólo puedo respirar
esos neutrinos
que se pegan al oxígeno
como chinches o garrapatas
o piojosos parásitos libertinos.
A veces estoy desinhibido
y a veces
me inhibo hasta el hastío
como en este momento
de cruel incremento
de una tristeza apática y mortal