A Veces

JOSE MANUEL SAIZ

Poeta asiduo al portal
A VECES​

A veces,
en las noches delgadas,
escucho del silencio canciones perdidas.

Y del viento,
del eterno e infinito viento,
su galopar presuroso sobre la luz del alba.

A veces,
en las noches delgadas,
recuerdo tu nombre.

Tantas veces te tuve a mi lado
que ahora mis brazos tu ausencia cobijan.

A lo lejos
la luz del ocaso se estira y brilla
y entre helechos, la aurora se desnuda altiva.

A veces,
en las noches delgadas,
presiento tus besos.
Y tus labios hieren los míos
como espadas de fuego.

Cabalga loca la luna
sobre la grupa de los montes.
Y como una ola de espuma
el eco rompe el silencio pregonando tu nombre.

Yo grité para que me oyeras
siempre las mismas palabras.
Y la bóveda oblícua del cielo
me respondió con una lluvia de estrellas.

A veces,
en las noches delgadas,
imagino tus ojos tranquilos.
Y el niño que en mi vive y aún te quiere
rompe con furia el hilo
que mantiene preso al señor del olvido.

¿Qué sentido tendrá, Dios mío,
la menguada espina de tu recuerdo?

Sobre su pedestal de cera
la llama de tu amor centellea y tiembla.
Su luz morirá de madrugada,
al llegar la aurora.

Nada más.
Mañana todo habrá pasado.
Mi amor fue eterno.
El tuyo solo un sueño.

A veces,
en las noches delgadas,
presiento que aún te quiero.
...
..
.​
 
Tristes versos, pero preciosos, siempre digo que la tristeza en los versos los embellece más.
Fue un placer leerte.
 
JOSE MANUEL SAIZ dijo:
A veces,
en las noches delgadas,
escucho del silencio canciones perdidas.

Y del viento,
del eterno e infinito viento,
su galopar presuroso sobre la luz del alba.

A veces,
en las noches delgadas,
recuerdo tu nombre.

Tantas veces te tuve a mi lado
que ahora mis brazos tu ausencia cobijan.

A lo lejos la luz del ocaso se estira y brilla
y entre helechos, la aurora se desnuda altiva.

A veces,
en las noches delgadas,
presiento tus besos.
Y tus labios hieren los míos
como espadas de fuego.

Cabalga loca la luna
sobre la grupa de los montes.
Y como una ola de espuma
el eco rompe el silencio pregonando tu nombre.

Yo grité para que me oyeras
siempre las mismas palabras.
Y la bóveda oblícua del cielo
me respondió con una lluvia de estrellas.

A veces,
en las noches delgadas,
imagino tus ojos tranquilos.
Y el niño que en mi vive y aún te quiere
rompe con furia el hilo tenue
que mantiene preso al señor del olvido.

¿Qué sentido tendrá, Dios mío,
la menguada espina de tu recuerdo?

Sobre su pedestal de cera
la llama de tu amor centellea y tiembla.
Su luz morirá de madrugada,
al llegar la aurora.

Nada más.
Mañana todo habrá pasado.
Mi amor fue eterno.
El tuyo solo un sueño.

A veces,
en las noches delgadas,
presiento que aún te quiero.
...
..
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A ver si el jurado declara este poema como recomendado, como el de la semana, como el del mes, o como de menciòn especial...algo menos serìa un insulto...Este poema està tan bien escrito que pienso aprenderlo de memoria...
 
Uhiii Amigo... melancolicos versos...
contenedores de gran sabiduria...

Mañana todo habrá pasado.
Mi amor fue eterno.
El tuyo solo un sueño....

su galopar presuroso sobre la luz del alba.

sintesis de gran profundidad...
llevado a planos vividos infinidad de veces
gran iluminacion
mas en intermitentes vivencias humanas
menguan esos estados..
y al perder nuestra memoria..en ese mundo ilusorio
llamado sueño... en un pestañar
esa conciencia vigilica
nos hace
anhelar nuevamente lo que somos...
...amor...

waoooo Jose manuel bellisismo...
un beso y mi cariño desde Venezuela
Issisora.

A veces, querida María, también pienso en ti...
Un beso muy grande.
Manuel
 

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