francisco_mendez
Poeta recién llegado
A veces tengo el pudorde ocultar el llanto,
la rabia y el dolor en un rincón.
A veces solo lloro,
lloro sin tiento.
Y desespero y maldigo...
Y quemo el exceso de tiempo en un cigarrillo.
A veces me perdono
no ser poeta nefasto,
ni bueno
ni mediano...
ser un vagabundo rutinario.
No soy el mejor amigo de la realidad.
Ni el aprendiz dispuesto de las consecuencias,
ni el atento espectador del tiempo con
sus brutalidades y sus delicadezas.
A veces río.
río como si nunca lo hubiera hecho.
Y ahogo lo que soy en una copa de vino.
Y odio,
idolatro
y desprecio.
a veces no me entiendo ni a mi mismo,
hago mofa de los que tienen dios,
y a veces los envidio.
A Veces escribo.
Escribo de ti, de mi.
Escribo de algún lugar,
de algún momento.
-O eso intento.-
Escribo de lo que llamo vida
y a veces lo llamo poesía.
A veces ni rió,
ni lloro.
Ni desespero ni maldigo.
a veces no veo pasar la vida
y me atrinchero en la apatía.
A veces digo que mis mas cínico sarcasmo
es el entusiasmo.
Y sonrió.
Y afirmo que me perdono
no ser nefasto,
ni bueno, ni malo, ni mediano
y ser un vagabundo rutinario.
la rabia y el dolor en un rincón.
A veces solo lloro,
lloro sin tiento.
Y desespero y maldigo...
Y quemo el exceso de tiempo en un cigarrillo.
A veces me perdono
no ser poeta nefasto,
ni bueno
ni mediano...
ser un vagabundo rutinario.
No soy el mejor amigo de la realidad.
Ni el aprendiz dispuesto de las consecuencias,
ni el atento espectador del tiempo con
sus brutalidades y sus delicadezas.
A veces río.
río como si nunca lo hubiera hecho.
Y ahogo lo que soy en una copa de vino.
Y odio,
idolatro
y desprecio.
a veces no me entiendo ni a mi mismo,
hago mofa de los que tienen dios,
y a veces los envidio.
A Veces escribo.
Escribo de ti, de mi.
Escribo de algún lugar,
de algún momento.
-O eso intento.-
Escribo de lo que llamo vida
y a veces lo llamo poesía.
A veces ni rió,
ni lloro.
Ni desespero ni maldigo.
a veces no veo pasar la vida
y me atrinchero en la apatía.
A veces digo que mis mas cínico sarcasmo
es el entusiasmo.
Y sonrió.
Y afirmo que me perdono
no ser nefasto,
ni bueno, ni malo, ni mediano
y ser un vagabundo rutinario.