Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
A veces rezo,
A veces lloro.
Lloro como lloran los niños sin madre,
Lloro como lloran los días con nubes negras…
Como las nubes de mortecinas tardes.
A veces busco tu sonrisa entre mis manos
Y tu rostro en el viento que vaga sin fin…
A veces siento un encantamiento
Inhumano…
A veces corro en una huida sin fin.
Corro como corre el río por los llanos,
Por las montañas,
Por los vastos bosques de palmas;
Por los ojos míos que miran el fin.
El fin de días y tardes
El fin de soles que arden
El fin de lunas en calmas
El fin de todo y de nada
El fin del rio en el mar
El fin de todo, si, el fin.
A veces duermo el sueño de los injustos,
El sueño de los vencidos,
El sueño de los renegados, de los malditos…
A veces veo sombras que me arrasan,
Que me asustan…que me acosan y me acusan
Y vuelvo a correr en una huida sin retorno,
En una huida inútil,
En una huida sin fin.
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