Henry Miller
Poeta recién llegado
Me duele tanto todo
Que no puedo ni verme en el espejo
Sin odiarme.
Cada palabra fue como una piedra,
Me expuse a la lapidación
Y estoy herido hasta los huesos.
Ahora si ya es imposible
Que pueda crecer una flor,
Me quede solo frente al destino
Y la puerta se cerró.
Después de tanto tiempo
Después de haber cuidado los zapatos
Andando de rodillas
Me recordaste de qué trata el amor.
Me asaltaste en la calle de tu nombre
Y no vi llegar la puñalada.
Mis lágrimas hacen reír al sol,
Estoy parado frente al cadalso
Comiéndome cada frase tuya
Pelando naranjas de silencio
Arrodillado frente a tu imagen muerta,
Loco hasta el deshonor,
Muerto de cada día que viene
Y de cada día que fue.
Pero..
Mientras el odio crece como rio revuelto
Como salsa de claveles,
Como rebanada de sangre,
Puedo empezar a desdibujarte.
Bendito odio que clama desde la inocencia,
Bendita flor mallugada que se obstina en sanar,
Materia verde de mi interior más obscuro
Hecha de flores submarinas y algas sensibles
Trabajando de día y de noche
Restaurando mi alma de predicador.
Vine a este mundo a expresarme
No a ganar un nombre
Ni a hacer amigos,
Y hoy solo quiero hablar de ti,
De tus mejillas de satín
Y tus pies de virgen,
De tu paso que abre caminos
De tu perfecta contención,
Del modo en que te refugias en la seguridad vacía
De tu existencia.
Quiero decirte que te has ganado mi odio
Que ya no vas a asaltar mis noches,
Que cada vez que pases
No voy a andar contigo hasta el final del pasillo,
Que voy tirar tus cosas por la ventana del sueño,
Que voy dejarte para siempre,
Hablando, hablando,
Como la muñeca de cuerda que siempre has sido.
Ya fue suficiente de esa pócima ingrata
De esa gloria indecisa
De esa moneda falsa
Que uno se guarda con ilusión
Para sentirse burlado al final
Como un murciélago en la ópera
Como un gato sin ojos.
Ya fue suficiente de esa basura,
No me vas a hacer sentir tu asco,
Yo me voy a llevar todos tus trajes
Y todos tus disfraces
Y voy a echarlos al fuego.
Voy a llenar mi vida con mariposas frescas,
Voy a cantar canciones en las barcas
Mi voz se dejará oír más allá de las praderas
En las que te arrastras.
Hay cosas que tú no puedes comprender
Y yo creí que comprendías.
Te voy a dar lo que dices querer
A ver si es cierto que lo querías.
Que no puedo ni verme en el espejo
Sin odiarme.
Cada palabra fue como una piedra,
Me expuse a la lapidación
Y estoy herido hasta los huesos.
Ahora si ya es imposible
Que pueda crecer una flor,
Me quede solo frente al destino
Y la puerta se cerró.
Después de tanto tiempo
Después de haber cuidado los zapatos
Andando de rodillas
Me recordaste de qué trata el amor.
Me asaltaste en la calle de tu nombre
Y no vi llegar la puñalada.
Mis lágrimas hacen reír al sol,
Estoy parado frente al cadalso
Comiéndome cada frase tuya
Pelando naranjas de silencio
Arrodillado frente a tu imagen muerta,
Loco hasta el deshonor,
Muerto de cada día que viene
Y de cada día que fue.
Pero..
Mientras el odio crece como rio revuelto
Como salsa de claveles,
Como rebanada de sangre,
Puedo empezar a desdibujarte.
Bendito odio que clama desde la inocencia,
Bendita flor mallugada que se obstina en sanar,
Materia verde de mi interior más obscuro
Hecha de flores submarinas y algas sensibles
Trabajando de día y de noche
Restaurando mi alma de predicador.
Vine a este mundo a expresarme
No a ganar un nombre
Ni a hacer amigos,
Y hoy solo quiero hablar de ti,
De tus mejillas de satín
Y tus pies de virgen,
De tu paso que abre caminos
De tu perfecta contención,
Del modo en que te refugias en la seguridad vacía
De tu existencia.
Quiero decirte que te has ganado mi odio
Que ya no vas a asaltar mis noches,
Que cada vez que pases
No voy a andar contigo hasta el final del pasillo,
Que voy tirar tus cosas por la ventana del sueño,
Que voy dejarte para siempre,
Hablando, hablando,
Como la muñeca de cuerda que siempre has sido.
Ya fue suficiente de esa pócima ingrata
De esa gloria indecisa
De esa moneda falsa
Que uno se guarda con ilusión
Para sentirse burlado al final
Como un murciélago en la ópera
Como un gato sin ojos.
Ya fue suficiente de esa basura,
No me vas a hacer sentir tu asco,
Yo me voy a llevar todos tus trajes
Y todos tus disfraces
Y voy a echarlos al fuego.
Voy a llenar mi vida con mariposas frescas,
Voy a cantar canciones en las barcas
Mi voz se dejará oír más allá de las praderas
En las que te arrastras.
Hay cosas que tú no puedes comprender
Y yo creí que comprendías.
Te voy a dar lo que dices querer
A ver si es cierto que lo querías.
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