A ver si no te escribo de improviso
y a ver qué haces cuando leas mis versos,
puesto que al arrojar mis universos,
en todos estás tú, mi paraíso.
A ver, san corazón, qué haces después
de tanto reclamarte que te amo,
y, a ver si - de repente- en el reclamo
me observas con cadenas a tus pies.
A ver qué pasa, eterna mujercita,
con esta letanía que precipita
mi beso entre la esencia de tu ser.
Y a ver si acaso el verde de tus ojos
me mira y me consume en pos de hinojos
jurándome un te amo... A ver, a ver.
y a ver qué haces cuando leas mis versos,
puesto que al arrojar mis universos,
en todos estás tú, mi paraíso.
A ver, san corazón, qué haces después
de tanto reclamarte que te amo,
y, a ver si - de repente- en el reclamo
me observas con cadenas a tus pies.
A ver qué pasa, eterna mujercita,
con esta letanía que precipita
mi beso entre la esencia de tu ser.
Y a ver si acaso el verde de tus ojos
me mira y me consume en pos de hinojos
jurándome un te amo... A ver, a ver.