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Cuanto uno quisiera decir, si la realeza del silencio se hizo dueña, calabozos con puertas abiertas, dentro sentado, y
Temeroso de libertades truncadas con barrotes impuestos con tentaciones sin temple solían detener tanto, que el acostumbramiento lleno de conformes al hacerse amigo.
Tantas ganas como abriles desfilaron con uniformes llenos de estrellas, soltaron en su festejo razones para el abrazo.
Hoy tanto no es nada, si el minuto toma el valor en quilates, si en el intento escuchamos los segundo luchando con el orgullo el cual venceremos con un simple gesto que enaltezca, lo que al fin dará su fruto.
Todo tomara la forma que le demos, dios nos dio vida, luego elegimos como compartirla.
Los días que hoy vivimos, mañana serán pasado y será nuestro deber aprender de el, para no dejar saldos que al fin, duelan al pagar con recargos.
Si, los días pasan, y sin dudas llegaremos algún lado, razones sobran, sentidos faltan, para dar forma con el molde anhelado y no aquel que nuestro amigo silencioso nos acostumbro para doblegar nuestros sentidos armados.
Entonces luchemos
por vencer, con estas palabras que desbordan aquello vació, el caminar juntos por llegar y llenar lo que seguirá por pensar, para que
lo impredecible de nuestras vidas, haga
de ellas un sendero ideal de sensaciones de regocijo y felicidad.
Queda mucho tiempo, por delante y nada por detrás.
MAZZOLARI JAVIER IGNACIO