Sira
Poeta fiel al portal
Abandono
Adelante, márchate.
Huye tan lejos como puedas de mí.
Porque ahora puedo comprender
Que tal vez tan sólo fue tu ardua
Necesidad de cariño lo que,
Por vez primera, te condujo a mi redil.
Y si es cierto que de tal manera
Jamás me amaste, entonces,
Para serte sincera, no entiendo
Para qué demonios me aceptaste.
Aquello que más temía, tú lo ratificaste.
Y ahora, en el lugar de mi corazón,
Tan sólo me resta un páramo yermo,
Maldito, vacío y sangrante.
Porque ya no me quedan fuerzas
Para seguir creyendo en el amor.
Adelante, márchate.
Huye tan lejos como puedas de mí.
Porque ahora puedo comprender
Que tal vez tan sólo fue tu ardua
Necesidad de cariño lo que,
Por vez primera, te condujo a mi redil.
Y si es cierto que de tal manera
Jamás me amaste, entonces,
Para serte sincera, no entiendo
Para qué demonios me aceptaste.
Aquello que más temía, tú lo ratificaste.
Y ahora, en el lugar de mi corazón,
Tan sólo me resta un páramo yermo,
Maldito, vacío y sangrante.
Porque ya no me quedan fuerzas
Para seguir creyendo en el amor.
Última edición: