Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abandono.
Te adueñaste de mí
y me abandonaste
en un lugar
donde nunca sale el sol
y la dicha se retrata
en el rostro del payaso.
Donde las estrellas
se funden en tinieblas
y la luna duerme aturdida
en una gruta fría y lúgubre
por la ausencia del rayo de Zeus.
Donde el desierto lame
suspiros del mismo Eolo
que agresivo y frenético sopla
las cenizas de un amor calcinado.
De la profundidad de mi corazón
una lágrima abrupta se desliza
surcando mi frágil pecho
hasta transfigurarlo
en un incesante eco
esculpido en el viento.
por la ausencia del rayo de Zeus.
Donde el desierto lame
suspiros del mismo Eolo
que agresivo y frenético sopla
las cenizas de un amor calcinado.
De la profundidad de mi corazón
una lágrima abrupta se desliza
surcando mi frágil pecho
hasta transfigurarlo
en un incesante eco
esculpido en el viento.
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