marquelo
Negrito villero
A Romina Sánchez
Luego del beso que abrazo
el día
queda un silencio de hormiga
lento
que abraza como un desierto de fuerza.
Sólo la noche con sus dedos brujos
se prende en el medio de tus ojos
como una sombra de Luna
que amarra los zapatos de algún amante.
A esta hora mi cuerpo da las 12
y los vientos corren , locos,
hacia el champagne para hacer olas.
Todo servido sobre la cobriza estancia
frente a frente
como dos distancias
Luego del beso que abrazo
el día
queda un silencio de hormiga
lento
que abraza como un desierto de fuerza.
Sólo la noche con sus dedos brujos
se prende en el medio de tus ojos
como una sombra de Luna
que amarra los zapatos de algún amante.
A esta hora mi cuerpo da las 12
y los vientos corren , locos,
hacia el champagne para hacer olas.
Todo servido sobre la cobriza estancia
frente a frente
como dos distancias
que chocan con la mirada.