SCyL
Poeta recién llegado
Hoy estoy devastado
como una ciudad abandonada,
mas que abandonada
en ruinas me encuentro.
De entre todos los días
este día dejé de ser hombre
para volverme roca
y golpear
la complicidad del delito
en mi pecho
y en el de los demás
y como roca
puedo decir
me sentí devastado.
Hoy es cuando advierto
tanto gemido
tanto lamento
tanto dolor añejo,
y este dolor
parece atraparme,
pero huyo frenéticamente,
solo soy una huella
solitaria,
una mentira de agua turbia
un río dolorido,
una enorme roca
que se hace polvo
[Un punto y aparte]
Solo soy carne
fermentada.
Hoy estoy consumado
como cenizas del infierno
cernidos al olvido
y pisoteado me encuentro
Aunque no se si me encuentro
o aún sigo perdido
en tus penas
que son penas lacerantes
que socavan la melancolía,
penas secretas
de cruenta dolencia
que parecen alcanzarme,
y digo parecen
porque la roca
aparenta no sentir nada,
pero como roca
puedo decir
me sentí devastado.
Hoy estoy moribundo
como la noche cuando el sol enciende
incandescente y cercenado de vida,
así me encuentro
Y hoy tuve miedo
de mí
y mi inhumanidad,
acaso y mi tos y
este insomnio
sean justo castigo
para mis manos torpes
y mis escuetos auxilios
porque hoy
me sentí
tan inútil
tan inservible
tan poco hombre
que hacen que confirme
que hoy
fui solo
una roca.
[O aún menos que eso,
un ser insignificante
en miniatura,
casi sin tamaño
ni consistencia
ni fortaleza
que solo escucha
pero no alivia
y que por sobre todo
no merece las gracias
ni esas caricias dolientes
que recibe por hacer nada[FONT="]]
(H.R.C)
que recibe por hacer nada[FONT="]]
(H.R.C)
Última edición: