Miradas gélidas petrificadas en vocales incoloras.
Marionetas inmóviles irradiando sombras de antiguos festines.
¿Qué fue de la danza de los cuerpos?
Brazos sin abrazos extendiéndose al vacío que los expulsa
Yo fui allí princesa entre las cortesanas del alba
que besaban jazmines a cambio de lunas eternas.
Yo fui allí en primera persona tantas como quise.
¿Qué fue de la noche azulplata que descubrí en el espejo?
Quiero regresar, entrar y desnudarme ante tus ojos,
detrás del espejo.
Una niña de ojos verdes me extiende la mano
en el rincón derecho alguien sonríe y hacia arriba
el cielo negro rasga su tersura con finas uñas pintadas de esmeralda.
Sonrío. Ese cielo siempre fue mío.
Y mis ojos se hacen noche y se quedan a vivir entre sus sedas
Y mi cuerpo se deshace y la noche y el cielo y el mar lo acogen
Y la niña de ojos verdes me advierte
que no hay noche ni cielo ni mar.
Espejos.
Marionetas inmóviles irradiando sombras de antiguos festines.
¿Qué fue de la danza de los cuerpos?
Brazos sin abrazos extendiéndose al vacío que los expulsa
Yo fui allí princesa entre las cortesanas del alba
que besaban jazmines a cambio de lunas eternas.
Yo fui allí en primera persona tantas como quise.
¿Qué fue de la noche azulplata que descubrí en el espejo?
Quiero regresar, entrar y desnudarme ante tus ojos,
detrás del espejo.
Una niña de ojos verdes me extiende la mano
en el rincón derecho alguien sonríe y hacia arriba
el cielo negro rasga su tersura con finas uñas pintadas de esmeralda.
Sonrío. Ese cielo siempre fue mío.
Y mis ojos se hacen noche y se quedan a vivir entre sus sedas
Y mi cuerpo se deshace y la noche y el cielo y el mar lo acogen
Y la niña de ojos verdes me advierte
que no hay noche ni cielo ni mar.
Espejos.