cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
ABEJA
Jamás te había visto, cual abeja
con tu lanceta, presta muy dispuesta
a clavármela en mí pecho,
mirada y el aguijón de tu desprecio.
Paisajes y miel, panal nuestra
existencia, antes dabas néctar en
mis labios, ahora soy último
zánganos de tu colmena.
Hoy eres reina con muchos servidores,
vives en la miel de los placeres, en mí
no hay rencores, lo que cuenta son los
días felices, cuando éramos sólo amores.
Huellas imborrables, memorias en
jardines soleados, de aquellas tardes,
y maravillosas noches juntos, más
el hecho, que jamás volverás a ser feliz
como aquellas horas, aunque así lo
quisieras.
Jamás te había visto, cual abeja
con tu lanceta, presta muy dispuesta
a clavármela en mí pecho,
mirada y el aguijón de tu desprecio.
Paisajes y miel, panal nuestra
existencia, antes dabas néctar en
mis labios, ahora soy último
zánganos de tu colmena.
Hoy eres reina con muchos servidores,
vives en la miel de los placeres, en mí
no hay rencores, lo que cuenta son los
días felices, cuando éramos sólo amores.
Huellas imborrables, memorias en
jardines soleados, de aquellas tardes,
y maravillosas noches juntos, más
el hecho, que jamás volverás a ser feliz
como aquellas horas, aunque así lo
quisieras.