Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Pues mira, son los hechos,
cuando tu boca besa la palabra
el beso se me queda entre los pechos.
Basta para que se abra
el portón del calor y la alegría
cuando oigo de tu voz abracadabra.
La cruel melancolía
ya se esfuma quedando la ternura
causándome placer y algarabía.
Es porque estás de vuelta, mi dulzura.