Cuando te escuchaba
mis ojos no te miraban
mis manos a tu cintura atadas
mi alma quemándose de ganas.
mis ojos no te miraban
mis manos a tu cintura atadas
mi alma quemándose de ganas.
Cuando te hablaba
sentía solo tu cuerpo
no sabia que decía
en ti toda me atoraba
sentía solo tu cuerpo
no sabia que decía
en ti toda me atoraba
Mis dedos quisieron rozar tu cara
pero mis brazos no se movieron:
Seguían rodeando tu espalda,
las horas y días siguieron.
pero mis brazos no se movieron:
Seguían rodeando tu espalda,
las horas y días siguieron.
Fueron segundos inmensos
fueron horas de Azul y rojo
donde tus brazos, mi espalda
en amor se cobijaban.
fueron horas de Azul y rojo
donde tus brazos, mi espalda
en amor se cobijaban.
Los corazones unieron latidos
nuestros sudores volaron al infinito
ignorando las distancias
multiplicando las ansias.
nuestros sudores volaron al infinito
ignorando las distancias
multiplicando las ansias.
Y en esas ansias vivimos
muriendo en ellas que alcanzan
más allá de los confines
de la tierra y su labranza.
muriendo en ellas que alcanzan
más allá de los confines
de la tierra y su labranza.
Rosario - César
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