Y se deja caer al vació,
Donde lo único que se podría interponerse
Son las aguas embravecidas de un río,
No grita, no teme, ansia la muerte,
Más del corazón que del cuerpo mismo;
Tan sólo unas pocas palabras escapan de su boca sólo para correr la misma suerte:
- Abrázame por favor.
Cierra los ojos esperando el impacto con las frías olas
Que reclaman como propia la vida de la joven,
Envolviéndola en un abrazo gélido,
Acogiéndola en un eterno abrazo de sombras
Privándole de la esperanza de ver el par de ojos tan querido.[/I][/B]
Donde lo único que se podría interponerse
Son las aguas embravecidas de un río,
No grita, no teme, ansia la muerte,
Más del corazón que del cuerpo mismo;
Tan sólo unas pocas palabras escapan de su boca sólo para correr la misma suerte:
- Abrázame por favor.
Cierra los ojos esperando el impacto con las frías olas
Que reclaman como propia la vida de la joven,
Envolviéndola en un abrazo gélido,
Acogiéndola en un eterno abrazo de sombras
Privándole de la esperanza de ver el par de ojos tan querido.[/I][/B]