MagoNocturno
Poeta recién llegado
Buscas envolverte entre sus brazos,
presentarte como lo más esencial en su vida
y tu corazón reclama su presencia,
mientras tu mente va atrapando cada recuerdo.
Ahora la tienes muy cerca, su mirada
te pone al descubierto y tus manos delatan tus nervios,
más eso no te importa, pues ya está a tu lado
y te pide que no la lastimes.
No lo haré, le dices con dulzura,
pero una lágrima cae por su mejilla
y tus manos reaccionan dispuestas a evitar
que alguna gota de tristeza empañe su belleza.
Entonces te acercas y le das un tierno abrazo,
mientras le dices: deja que tus pétalos de rosa,
rocen mis labios y sentirás la caricia más sublime
y el sentimiento más increíble.
Ella te mira, se aleja por un instante de tu lado,
más luego voltea y corre a tus brazos, se aferra con tanta fuerza
y le dices: Te Amo, no lo olvides nunca,
ella repite: no me lastimes.
La mira con ternura, mientras que otra lágrima
empieza a recorrer su mejilla; aquella se posa entre sus labios,
te acercas lentamente y la besas, secando su tristeza;
entonces te dice: Yo también Te Amo.
presentarte como lo más esencial en su vida
y tu corazón reclama su presencia,
mientras tu mente va atrapando cada recuerdo.
Ahora la tienes muy cerca, su mirada
te pone al descubierto y tus manos delatan tus nervios,
más eso no te importa, pues ya está a tu lado
y te pide que no la lastimes.
No lo haré, le dices con dulzura,
pero una lágrima cae por su mejilla
y tus manos reaccionan dispuestas a evitar
que alguna gota de tristeza empañe su belleza.
Entonces te acercas y le das un tierno abrazo,
mientras le dices: deja que tus pétalos de rosa,
rocen mis labios y sentirás la caricia más sublime
y el sentimiento más increíble.
Ella te mira, se aleja por un instante de tu lado,
más luego voltea y corre a tus brazos, se aferra con tanta fuerza
y le dices: Te Amo, no lo olvides nunca,
ella repite: no me lastimes.
La mira con ternura, mientras que otra lágrima
empieza a recorrer su mejilla; aquella se posa entre sus labios,
te acercas lentamente y la besas, secando su tristeza;
entonces te dice: Yo también Te Amo.