Abril no fue un sueño

penabad57

Poeta veterano en el portal
La noche está dormida y no quiere estarlo.

El frío, la música,
el brillo de las copas
son igual que el sonámbulo latido de un reloj.

Las palabras se repiten
como piezas rehechas
en el mecano inacabable de los días.

Es lo que pienso
al verme en el cristal insomne
cuando los altavoces escupen
las letras orgullosas
de una canción alucinada.

Al principio vi tu sombra
desplazarse por el espejo,
a mi lado las pieles se conocen
antes del arrojo y la musculatura
de la danza.

Vuelve la noche a recogerse
bajo el ancestral murmullo de la luna,
la vieja ciudad ama el silencio de los perros,
el dulce cáliz de la lluvia.

¿Cómo separarnos si en el arrebol de las calles
hay efluvios de deseo, rojas amapolas
en tu vientre aún intacto?

Solo los labios susurran entreabiertos la demora,
mañana será la voz el lenguaje de la carne
que copulará con el futuro.

De ti no olvido la primavera que me diste
ni el perfil de tus piernas
cuando lejos del sexo me llamabas.

Parece que ya nunca más existió abril.
 
La noche está dormida y no quiere estarlo.

El frío, la música,
el brillo de las copas
son igual que el sonámbulo latido de un reloj.

Las palabras se repiten
como piezas rehechas
en el mecano inacabable de los días.

Es lo que pienso
al verme en el cristal insomne
cuando los altavoces escupen
las letras orgullosas
de una canción alucinada.

Al principio vi tu sombra
desplazarse por el espejo,
a mi lado las pieles se conocen
antes del arrojo y la musculatura
de la danza.

Vuelve la noche a recogerse
bajo el ancestral murmullo de la luna,
la vieja ciudad ama el silencio de los perros,
el dulce cáliz de la lluvia.

¿Cómo separarnos si en el arrebol de las calles
hay efluvios de deseo, rojas amapolas
en tu vientre aún intacto?

Solo los labios susurran entreabiertos la demora,
mañana será la voz el lenguaje de la carne
que copulará con el futuro.

De ti no olvido la primavera que me diste
ni el perfil de tus piernas
cuando lejos del sexo me llamabas.

Parece que ya nunca más existió abril.
Llegué a la misma conclusión, yo solo espero que el dolor pase, el recuerdo s haga agua y éste año se termine, besos
 
En efecto, mi querido Penabad, Abril no fue un sueño. Pero quedará en su vida como
un hermoso sueño, por lo que vivió y por lo que compartió; y porque semejantes senti-
mientos no sólo era un reflejo de vuestra carne.... siempre hubo algo más... y por eso su
memoria eleva un altar con tanto amor por el tiempo que desafortunadamente... pronto
se habrá ido...

Da gusto leerlo poeta; con todos mis respetos; lo saluda: El Gitano.​
 
En efecto, mi querido Penabad, Abril no fue un sueño. Pero quedará en su vida como
un hermoso sueño, por lo que vivió y por lo que compartió; y porque semejantes senti-
mientos no sólo era un reflejo de vuestra carne.... siempre hubo algo más... y por eso su
memoria eleva un altar con tanto amor por el tiempo que desafortunadamente... pronto
se habrá ido...

Da gusto leerlo poeta; con todos mis respetos; lo saluda: El Gitano.​
Gracias, amigo Gitano, por tu lectura y amables palabras. Un saludo cordial.
 
La noche está dormida y no quiere estarlo.

El frío, la música,
el brillo de las copas
son igual que el sonámbulo latido de un reloj.

Las palabras se repiten
como piezas rehechas
en el mecano inacabable de los días.

Es lo que pienso
al verme en el cristal insomne
cuando los altavoces escupen
las letras orgullosas
de una canción alucinada.

Al principio vi tu sombra
desplazarse por el espejo,
a mi lado las pieles se conocen
antes del arrojo y la musculatura
de la danza.

Vuelve la noche a recogerse
bajo el ancestral murmullo de la luna,
la vieja ciudad ama el silencio de los perros,
el dulce cáliz de la lluvia.

¿Cómo separarnos si en el arrebol de las calles
hay efluvios de deseo, rojas amapolas
en tu vientre aún intacto?

Solo los labios susurran entreabiertos la demora,
mañana será la voz el lenguaje de la carne
que copulará con el futuro.

De ti no olvido la primavera que me diste
ni el perfil de tus piernas
cuando lejos del sexo me llamabas.

Parece que ya nunca más existió abril.
Nostalgia de la ausencia y de momentos que fueron felices, recordar también es vivir aunque el presente en esos instantes cuente poco. Me ha gustado mucho amigo penabad. Un abrazo. Paco.
 
La noche está dormida y no quiere estarlo.

El frío, la música,
el brillo de las copas
son igual que el sonámbulo latido de un reloj.

Las palabras se repiten
como piezas rehechas
en el mecano inacabable de los días.

Es lo que pienso
al verme en el cristal insomne
cuando los altavoces escupen
las letras orgullosas
de una canción alucinada.

Al principio vi tu sombra
desplazarse por el espejo,
a mi lado las pieles se conocen
antes del arrojo y la musculatura
de la danza.

Vuelve la noche a recogerse
bajo el ancestral murmullo de la luna,
la vieja ciudad ama el silencio de los perros,
el dulce cáliz de la lluvia.

¿Cómo separarnos si en el arrebol de las calles
hay efluvios de deseo, rojas amapolas
en tu vientre aún intacto?

Solo los labios susurran entreabiertos la demora,
mañana será la voz el lenguaje de la carne
que copulará con el futuro.

De ti no olvido la primavera que me diste
ni el perfil de tus piernas
cuando lejos del sexo me llamabas.

Parece que ya nunca más existió abril.
Los sentimientos se estacionan y ya siendo inamovibles se apoderan de esa porción de días para siempre. Saludos cordiales para ti, penabad.
 
La noche está dormida y no quiere estarlo.

El frío, la música,
el brillo de las copas
son igual que el sonámbulo latido de un reloj.

Las palabras se repiten
como piezas rehechas
en el mecano inacabable de los días.

Es lo que pienso
al verme en el cristal insomne
cuando los altavoces escupen
las letras orgullosas
de una canción alucinada.

Al principio vi tu sombra
desplazarse por el espejo,
a mi lado las pieles se conocen
antes del arrojo y la musculatura
de la danza.

Vuelve la noche a recogerse
bajo el ancestral murmullo de la luna,
la vieja ciudad ama el silencio de los perros,
el dulce cáliz de la lluvia.

¿Cómo separarnos si en el arrebol de las calles
hay efluvios de deseo, rojas amapolas
en tu vientre aún intacto?

Solo los labios susurran entreabiertos la demora,
mañana será la voz el lenguaje de la carne
que copulará con el futuro.

De ti no olvido la primavera que me diste
ni el perfil de tus piernas
cuando lejos del sexo me llamabas.

Parece que ya nunca más existió abril.
Ausencia y a la vez nostalgia para extender ese mes en la
memoria, quedan espacios en el vidrio amable de amor
que todavia sigue sin olvido. los pliegues de las sensaciones
se acomodan en un canto que fluye entre necesidad y
recuerdos. felicidades. saludos de luzyabsenta
 
Ausencia y a la vez nostalgia para extender ese mes en la
memoria, quedan espacios en el vidrio amable de amor
que todavia sigue sin olvido. los pliegues de las sensaciones
se acomodan en un canto que fluye entre necesidad y
recuerdos. felicidades. saludos de luzyabsenta
Se agradece, LUZYABSENTA, el detalle de pararte en mis poemas y comentarlos. Un abrazo.
 

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