francisco_mendez
Poeta recién llegado
Abril
Un abril que no se fue.
Que dejo su sabor por los caminos del viento.
Un abril que no se marchito,
que dejo sus brotes en lo angosto del vació.
Yo vestía de sombra,
sin mas pertenencias que un amor erosionado por los años
y un ego tan hueco como mi sonrisa.
Tu venias bañada en luz tenue
como la timidez,
sin mas adorno que la curiosidad y la esperanza.
Horas se derritieron
y "te quieros" mancharon la pulcritud del silencio.
Voces se volvieron cotidianas
y los besos apenas despertaban de su letargo.
Abril se mantuvo
y se arraigo en los meses restantes del año.
Abril llego y quizás tenia las firmes intenciones
de pasar de largo sin mirar atrás.
sin embargo,
nos tomo de la mano para hacernos caminar mas aprisa
por donde pasa el viento,
y sacudió a las horas con tal fuerza, que les
mutilo lo que las hace tardías.
Yo venia de caminar entre besos viejos,
venia de dormir entre apatías y suertes que no cambiaban.
Tu venias de algún rincón de un sueño,
o quizás de alguna canción
que había terminado antes de empezar.
Miradas que intimaron...
Pasados que se compartieron.
Algunas pizcas de verdad pura emergieron.
Burlas finas de la soledad se mofaron.
Abril cayó con el peso de sus días,
con la esperanza guardada entre ayeres...
y jamas se fue.
Un abril que no se fue.
Que dejo su sabor por los caminos del viento.
Un abril que no se marchito,
que dejo sus brotes en lo angosto del vació.
Yo vestía de sombra,
sin mas pertenencias que un amor erosionado por los años
y un ego tan hueco como mi sonrisa.
Tu venias bañada en luz tenue
como la timidez,
sin mas adorno que la curiosidad y la esperanza.
Horas se derritieron
y "te quieros" mancharon la pulcritud del silencio.
Voces se volvieron cotidianas
y los besos apenas despertaban de su letargo.
Abril se mantuvo
y se arraigo en los meses restantes del año.
Abril llego y quizás tenia las firmes intenciones
de pasar de largo sin mirar atrás.
sin embargo,
nos tomo de la mano para hacernos caminar mas aprisa
por donde pasa el viento,
y sacudió a las horas con tal fuerza, que les
mutilo lo que las hace tardías.
Yo venia de caminar entre besos viejos,
venia de dormir entre apatías y suertes que no cambiaban.
Tu venias de algún rincón de un sueño,
o quizás de alguna canción
que había terminado antes de empezar.
Miradas que intimaron...
Pasados que se compartieron.
Algunas pizcas de verdad pura emergieron.
Burlas finas de la soledad se mofaron.
Abril cayó con el peso de sus días,
con la esperanza guardada entre ayeres...
y jamas se fue.