James Paul
Poeta asiduo al portal
Abro un paréntesis
nocturno
en las fronteras
de una noche,
sopla el viento.
Nada casi brota de mi boca,
y asimismo
palpo en las arterias
la adrenalina
de la expresión,
la imagen de locas
pinceladas flúo
sobre un paño negro.
Mi casilla desborda
de correos basura,
la habitación es
un triunfo del desorden.
Y más:
colecciono botellas
llenas de orina,
incumplo las obligaciones
ocasionales que
la existencia me exige.
Decir un colibrí de fuego,
destilar la escencia
de la noche
en la palabra: nocheluna.
Enlazar este amanecer
lejano
con el daño permanente
que han dejado
tantos otros.
Todo eso.
Es nada.
Rozar la soledad
cuando me muevo
en la cama.
Cierro el paréntesis.
nocturno
en las fronteras
de una noche,
sopla el viento.
Nada casi brota de mi boca,
y asimismo
palpo en las arterias
la adrenalina
de la expresión,
la imagen de locas
pinceladas flúo
sobre un paño negro.
Mi casilla desborda
de correos basura,
la habitación es
un triunfo del desorden.
Y más:
colecciono botellas
llenas de orina,
incumplo las obligaciones
ocasionales que
la existencia me exige.
Decir un colibrí de fuego,
destilar la escencia
de la noche
en la palabra: nocheluna.
Enlazar este amanecer
lejano
con el daño permanente
que han dejado
tantos otros.
Todo eso.
Es nada.
Rozar la soledad
cuando me muevo
en la cama.
Cierro el paréntesis.
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