uwu
Poeta recién llegado
Este día solo suenan los ecos pero no los trinos,
y la lluvia no retumba en techos de lata,
solo ahueca sus capas.
Este día mi llanto sin queja se vuelve
ruido del momento y termina (empapando
los pisos de otro) convertido en barro
cuando toca tierra, embadurnando bichos invisibles.
Hoy, si mi sien soporta mi vahído al caer,
estoy seguro que mañana ya no me asustaré
de las tormentas del alma, de mi ira.
Este amanecer sin luces, con los astros escondidos
en sus robles azabaches puede pasar pronto
mientras trago saliva y me siento a esperar
con otras lágrimas esperando turno.
Es este día cuando ya no espero sin excusa,
sino me trago vivo y me devuelvo a tierra
fangoso en los restos vívidos de algún ayer.
(Mis huesos crujen en mi boca,
todos mis huesos vuelven a crecer)
Un uróboro nace otra vez.
y la lluvia no retumba en techos de lata,
solo ahueca sus capas.
Este día mi llanto sin queja se vuelve
ruido del momento y termina (empapando
los pisos de otro) convertido en barro
cuando toca tierra, embadurnando bichos invisibles.
Hoy, si mi sien soporta mi vahído al caer,
estoy seguro que mañana ya no me asustaré
de las tormentas del alma, de mi ira.
Este amanecer sin luces, con los astros escondidos
en sus robles azabaches puede pasar pronto
mientras trago saliva y me siento a esperar
con otras lágrimas esperando turno.
Es este día cuando ya no espero sin excusa,
sino me trago vivo y me devuelvo a tierra
fangoso en los restos vívidos de algún ayer.
(Mis huesos crujen en mi boca,
todos mis huesos vuelven a crecer)
Un uróboro nace otra vez.
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