Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sombras acarician otras sombras
vociferando con crudeza, ironizando
frutos, menguando ante su propia inercia.
Para ti, no tengo ojos porque todo se condensa ante el flagelo del sonido
de las cuerdas. Te siento Amordazando esquemas, cuando te expones en el escenario
con anzuelos colgando hacia el cielo, sabiendo que la tinta sobre la esquela un día
valdrá más que tu propia sangre.
‘Así, los absurdos’
Aun así, mi alma se retuerce en mis venas, tratando de lidiar con ese paraíso extraño
que suena como la carne. Sabe a catarsis, en medio de todo….
Hasta que estalla ese último acorde y la cuerda también se rompe.
que suena como la carne. Sabe a catarsis, en medio de todo….
Hasta que estalla ese último acorde y la cuerda también se rompe.