guillermo santillana marq
Poeta fiel al portal
Hay veces en que no siento el cansancio,
ni la carga del día,
ni tu ausencia,
pero a veces tu ausencia,
me besa dos veces en la misma mejilla.
Te has dado a mi vida como la luna a mi noche,
te has dado a pasear por mis sueños,
como gacela deseosa de ser capturada por este felino que te acecha.
Has encendido mi espíritu y mi mundo
y has revelado mi secreto inmortal,
pero vamos caminando tranquilos,
a veces con tropiezos,
bajo auroras feroces,
derrumbando alturas,
acortando distancias,
eternizando instantes,
tratando solo de llegar al umbral de nuestras pupilas,
de nuestro beso.
Hay veces en que no siento el cansancio ni la carga del día,
pero sí la sombra de tu voz,
de tu acento y de tu risa matinales,
De cuando en vez,
extiendo mi corazón,
para atravesar tu intransitable desnudez,
pero sigo andando,
persistiendo en pisar tu huella,
persistiendo en tu acecho.
ni la carga del día,
ni tu ausencia,
pero a veces tu ausencia,
me besa dos veces en la misma mejilla.
Te has dado a mi vida como la luna a mi noche,
te has dado a pasear por mis sueños,
como gacela deseosa de ser capturada por este felino que te acecha.
Has encendido mi espíritu y mi mundo
y has revelado mi secreto inmortal,
pero vamos caminando tranquilos,
a veces con tropiezos,
bajo auroras feroces,
derrumbando alturas,
acortando distancias,
eternizando instantes,
tratando solo de llegar al umbral de nuestras pupilas,
de nuestro beso.
Hay veces en que no siento el cansancio ni la carga del día,
pero sí la sombra de tu voz,
de tu acento y de tu risa matinales,
De cuando en vez,
extiendo mi corazón,
para atravesar tu intransitable desnudez,
pero sigo andando,
persistiendo en pisar tu huella,
persistiendo en tu acecho.
Última edición: