Pagana
Poeta recién llegado
ACEDIA
No queda nada,
Ni lágrimas ni sangre fluyente
Ni estrellas que asemejan
el mundo poniente.
Ni espinas que se claven
en la carne.
Ya no existe horizonte.
Ni risas cómplices.
¿De qué está hecho el amor
cuando se diluye
entre quebradas palabras?
¿De qué está tejido el corazón
cuando de una bocanada se espanta?
Dime,
Dame una razón
que le dé coherencia
a la inconsistencia.
Dime,
Quiero un saber
que me devuelva
el jadear de mi primavera.
Tengo destrozado
el estómago
de apretados nudos.
Tengo las manos congeladas
entre nuestros mundos.
La ira dilatando mi tráquea.
La enfermedad subiendo
por mis pestañas.
La maldita indiferencia
rumiando entre mis dientes.
Mi voz espesa
de tu líquido,
otrora, ardiente.
Dime,
Quiero un espejo roto
que refleje el rotor de mi mente.
Dime,
Necesito un mutismo
que resquebraje la ilusión saliente.
Dime,
Porque ya no sé,
Y me nubla…
La maldita amargura.
Pagana©