Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Triste y frágil buscas de nuevo el tibio
y blando lecho que perdiste ayer
y no te importa lo que piense el mundo,
al fin y al cabo, ¿qué podrás perder?
Tú que ayer soñaste en aquellas mantas
y fuiste reina del placer lascivo,
el perder tu reino tú no lo aguantas
y piensas que ese amor hoy sigue vivo.
Se sincera y justa contigo misma
y acepta, es cierto que el amor pasó,
deja mi alma libre y no vuelvas nunca
al blando lecho que tu error pisó.
Ya no existen más caricias calientes
ni existen besos que quieran besarte,
ni palabras suaves habrá en tu oído,
ni brazos listos para dominarte.
Acepta entonces que el amor se acaba,
se aleja o muere; como quieras ver,
le pones alas y al alzar el vuelo
se marcha libre para no volver.
y blando lecho que perdiste ayer
y no te importa lo que piense el mundo,
al fin y al cabo, ¿qué podrás perder?
Tú que ayer soñaste en aquellas mantas
y fuiste reina del placer lascivo,
el perder tu reino tú no lo aguantas
y piensas que ese amor hoy sigue vivo.
Se sincera y justa contigo misma
y acepta, es cierto que el amor pasó,
deja mi alma libre y no vuelvas nunca
al blando lecho que tu error pisó.
Ya no existen más caricias calientes
ni existen besos que quieran besarte,
ni palabras suaves habrá en tu oído,
ni brazos listos para dominarte.
Acepta entonces que el amor se acaba,
se aleja o muere; como quieras ver,
le pones alas y al alzar el vuelo
se marcha libre para no volver.