Numeritos
Poeta asiduo al portal
Acepto lágrimas,
acepto el cristal
que mece en tu cuenco,
que mece en tu posada,
en aquél recipiente,
en el rincón más selecto,
en un lugar incipiente
sobre tan electo
hasta un principal movimiento,
donde los nubarrones,
que caen de madrugada,
una fuerte tormenta,
quemada entre olivos,
aquellos dulces pinos,
donde era hermoso, el molino,
el juramento de los mil motivos.
acepto el cristal
que mece en tu cuenco,
que mece en tu posada,
en aquél recipiente,
en el rincón más selecto,
en un lugar incipiente
sobre tan electo
hasta un principal movimiento,
donde los nubarrones,
que caen de madrugada,
una fuerte tormenta,
quemada entre olivos,
aquellos dulces pinos,
donde era hermoso, el molino,
el juramento de los mil motivos.