Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acerbo dolor.
Cuando escribo versos de amor
la infame musa del dolor
tiende un lazo en mi garganta
y mi inspiración se acorta
deslizando una lágrima
que se anida en mi pecho,
aruñando apagados recuerdos.
Lágrima que invoca al dolor
en el mismo Tártaro
que obedece dibujando
en las grietas de mi piel
que tenaz se marchita
y la magia se entrelaza
entre mis dedos
y captura sentimientos
escapando a la razón.
Las aguas del mar se
vuelven tinta
y el desierto un papel
para estampar borrascosos
recuerdos de un sesgo
y desolante ayer,
marcados en mi trágica
y nostálgica mirada.
En mi pecho se abre
una herida sangrante
que ahoga mis versos
y mi pluma se rinde
en tormentoso, acerbo
y extremo dolor.
Acerbo dolor que asecha,
se posa sutil y nefasto,
dormita acariciando
los residuos de un amor
sin retorno y sin vida.
Y entre el sonido del llanto
queda escrita esta historia
fatídica y mortal del amor.
Elizabeth Flores.
06 -10-12
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