ana pastor
Poeta recién llegado
Caminaba con el alma despierta y mis sentidos cobrando vida,
con la mirada de siempre, cuando vino a mi mente aquel día escuche esa melodía,
cuando bailamos como uno solo, jamás sentí tanta sintonía quizá era parte de la despedida
pero supe entender lo que no podías descifrar,
mi presencia se convirtió en una sombra que ya no te seguía, tu abrazo llego cuando me había ido.
Pero cada vez que respiro te bendigo, donde sea que ahora rías, la luna será la misma, y la lluvia acompañará tus latidos cuando el verano deje su brillo esconder,
hace tiempo soñábamos juntos permanecer,
ahora saltamos por separado del tren,
sigo otros pasos, mientras tus brazos abren puertas a nuevas fortunas ,
tu mirada sigue hechizando,
mientras yo agradezco al cielo el tiempo que descanse en tus labios,
el recuerdo me pone radiante y a la vez me hace sollozar,
es tan difícil aceptar que ya no estás.
con la mirada de siempre, cuando vino a mi mente aquel día escuche esa melodía,
cuando bailamos como uno solo, jamás sentí tanta sintonía quizá era parte de la despedida
pero supe entender lo que no podías descifrar,
mi presencia se convirtió en una sombra que ya no te seguía, tu abrazo llego cuando me había ido.
Pero cada vez que respiro te bendigo, donde sea que ahora rías, la luna será la misma, y la lluvia acompañará tus latidos cuando el verano deje su brillo esconder,
hace tiempo soñábamos juntos permanecer,
ahora saltamos por separado del tren,
sigo otros pasos, mientras tus brazos abren puertas a nuevas fortunas ,
tu mirada sigue hechizando,
mientras yo agradezco al cielo el tiempo que descanse en tus labios,
el recuerdo me pone radiante y a la vez me hace sollozar,
es tan difícil aceptar que ya no estás.