danie
solo un pensamiento...
Acordes de una melódica danza
de jazmines, amapolas y liras,
flotan en la atmosfera
del aire que respira un concierto seducido
por el caudal de un río…
Una correntada que arrastra
los vestigios del rímel y lienzos,
los mantos húmedos que tapan el cuerpo…
Allá en el margen del sol y la tierra
percibo la silueta apolínea
de la deidad del sueño,
flotando al compas del viento,
besando la tupida arena de los tiempos,
cantándole al zorzal y los jilgueros,
durmiendo en el taimado lecho.
Ninfa quimera de las fantasías mas lascivias,
de los deseos inmorales
y utópicos de un cielo eufórico,
de los racimos de uvas maduras
y la miel pura de la colmena;
Nereida de la mar y su excelso recuerdo…
¡Eres hija de Afrodita o tal vez de Venus!,
hija del torrente de los placeres y los regodeos
que ilumina con sus ojos de perla
las alboradas y sus anhelos;
cautiva con fervor a los marinos y sus ansias
y los convierte en adictos a sus melosos besos.
Yo tengo la gracia divina de ser uno de ellos…
y como tal probaré el dulce néctar:
polen y alimento para abejas y colibrís,
vino sacramental para el párroco,
libertad y cielo para aves y soñadores,
savia fructuosa para la tierra esférica
y su acorde de una melódica danza de ensueños…
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