osis
Poeta fiel al portal
ACORDES
Doce notas de piano
al compás de un sentimiento,
y de un violín los sonidos
son como un claro cielo.
A ras de los caminos
van corazones latiendo,
cada uno busca a otro
llamándolo con denuedo.
¡son aguerridos sones !
¡son bravos requiebros!
anhelando un corazón
para siempre compañero.
En senderos y veredas
en bosques o a cielo abierto,
en los ríos y montañas
van y vienen sin desvelo.
Doce notas de piano
esparcidas con el viento,
un rasgueo de guitarra
y de un violín, un lamento.
Que salido de las entrañas
parece buscar sediento,
en los confines de la tierra
agua para su sustento.
Así busca un corazón a otro
trenzando los momentos,
hasta llegar al instante
de ese efímero encuentro.
Doce notas de piano
al compás de un sentimiento,
y de un violín los sonidos
son como un claro cielo.
A ras de los caminos
van corazones latiendo,
cada uno busca a otro
llamándolo con denuedo.
¡son aguerridos sones !
¡son bravos requiebros!
anhelando un corazón
para siempre compañero.
En senderos y veredas
en bosques o a cielo abierto,
en los ríos y montañas
van y vienen sin desvelo.
Doce notas de piano
esparcidas con el viento,
un rasgueo de guitarra
y de un violín, un lamento.
Que salido de las entrañas
parece buscar sediento,
en los confines de la tierra
agua para su sustento.
Así busca un corazón a otro
trenzando los momentos,
hasta llegar al instante
de ese efímero encuentro.