Sommbras
Poeta adicto al portal
.
Acostados en la cama, la noche cerrada vuelve a nosotros como una tregua encendida. Quemado el cielo, no se parece a flor, ni a guitarra, ni a playa con gaviotas cercanas. La noche se alza, apagada salvo una minúscula luz por la ventana, ceñida por una poesía. Es un tiempo detenido de mínima y alta hermosura, de delicada presencia, donde la nada es nuestro cobijo.
Tú, mi poeta, acostada conmigo, en la cama, y tus ojos, por donde hoy he paseado en luz, tus ojos como te ves, como me ves, te verás mañana, tus ojos de música, tus ojos de la iglesia blanca, ya fotografiada adentro de nos, están cerrados.
Acostados en la cama, la noche cerrada vuelve a nosotros como una tregua encendida. Quemado el cielo, no se parece a flor, ni a guitarra, ni a playa con gaviotas cercanas. La noche se alza, apagada salvo una minúscula luz por la ventana, ceñida por una poesía. Es un tiempo detenido de mínima y alta hermosura, de delicada presencia, donde la nada es nuestro cobijo.
Tú, mi poeta, acostada conmigo, en la cama, y tus ojos, por donde hoy he paseado en luz, tus ojos como te ves, como me ves, te verás mañana, tus ojos de música, tus ojos de la iglesia blanca, ya fotografiada adentro de nos, están cerrados.
Me giré de lado
sentí su suave roce sin leyes
la tomé la mano
"Aférrate al amor el amor este amor"
con la espuma del beso sentía yo.
"¿Quién, cuando ama no anhela, di, besar?"
a la lenta miel de su mimosa boca
le hubiera preguntado.
Fue como si tuviéramos dos amores
Ella dormía
hizo un leve gesto
resbaló de mis dedos
y en una poesía ausente
se hundió.
..
.
Chus Soriano
sentí su suave roce sin leyes
la tomé la mano
"Aférrate al amor el amor este amor"
con la espuma del beso sentía yo.
"¿Quién, cuando ama no anhela, di, besar?"
a la lenta miel de su mimosa boca
le hubiera preguntado.
Fue como si tuviéramos dos amores
Ella dormía
hizo un leve gesto
resbaló de mis dedos
y en una poesía ausente
se hundió.
..
.
Chus Soriano