Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acude a mi expresión -aunque no quiera-
aquella primavera enamorada
que muerta pende sola y desgajada,
reseca como un trozo de madera.
Acude porque fue la vez primera
que vino a mi extensión la piel amada
dejándome la carne machacada
y el alma como barro en torrentera.
Acude a mis cincuenta aquellos días
que imberbe desangraba mi cintura
al son de sus caderas -hoy baldías-.
Acude a mi lugar su luz oscura
que viene entre fantasmas y falsías
a darse un bofetón con mi escritura.
aquella primavera enamorada
que muerta pende sola y desgajada,
reseca como un trozo de madera.
Acude porque fue la vez primera
que vino a mi extensión la piel amada
dejándome la carne machacada
y el alma como barro en torrentera.
Acude a mis cincuenta aquellos días
que imberbe desangraba mi cintura
al son de sus caderas -hoy baldías-.
Acude a mi lugar su luz oscura
que viene entre fantasmas y falsías
a darse un bofetón con mi escritura.