lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Briznas de viento esparcen sus aromas
en los espejos del cielo;
un sueño nace apresurado
danzando en el reflejo.
Despierta la madrugada,
pálida y sonriente;
en su regazo crece la hierba
vestida con verde manto.
Ya no se escucha el silencio de la noche,
canta en su rama la alondra,
y un aire tibio besa la frente de la tierra.
Acudid a bendecir el día,
con manojitos de junco
y ubre de espigas.
Ya se enciende el horizonte
en la dormida faz,
ya sonríe el aire
con su dulce brisa.
Briznas de viento esparcen sus aromas,
los ojos, cual espejos,
se tiñen de su aliento.
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