Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ajeno a la ignominia imperdonable
-que llega dando infamia al cristalino-
me esfuerzo por no hacerme el asesino
del ojo si me siento yo culpable.
Pendiente de no andarme razonable
-si viene la razón en son dañino-
persigo como todo peregrino
la senda del Camino indispensable.
Acudo al corazón si el pensamiento
me aturde racional y cartesiano
quitando su lugar al sentimiento…
A tanto, tanto estruendo cotidiano
que quiere darme grito y prendimiento
le opongo un canto libre y soberano.
-que llega dando infamia al cristalino-
me esfuerzo por no hacerme el asesino
del ojo si me siento yo culpable.
Pendiente de no andarme razonable
-si viene la razón en son dañino-
persigo como todo peregrino
la senda del Camino indispensable.
Acudo al corazón si el pensamiento
me aturde racional y cartesiano
quitando su lugar al sentimiento…
A tanto, tanto estruendo cotidiano
que quiere darme grito y prendimiento
le opongo un canto libre y soberano.