Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acuérdate de cada momento,
del soplo elevador de sueños,
del audaz afecto en cernidos brazos;
y de algo merodeando el sentimiento,
una taza de café,posos de
lo imposible y necesario.
Contingente y necesario
sumergido y arremolinado,
y al afirmarme fuera del tiempo:
amé todas las lluvias, al tortuoso
mar tortuoso que secaba nuestro
nuestro amor al sol, por eso lo desprecio.
La desesperación se sintió
en la fecundidad de tu mirada
expuesta a todos los vientos
y a la canción del jardín,
y al último rodaje del prodigio
de tus manos que solo una vez
amaron cobijadas en las
mareas seglares, cuando esa
desesperación acentuó la noche
en mi puerto...
del soplo elevador de sueños,
del audaz afecto en cernidos brazos;
y de algo merodeando el sentimiento,
una taza de café,posos de
lo imposible y necesario.
Contingente y necesario
sumergido y arremolinado,
y al afirmarme fuera del tiempo:
amé todas las lluvias, al tortuoso
mar tortuoso que secaba nuestro
nuestro amor al sol, por eso lo desprecio.
La desesperación se sintió
en la fecundidad de tu mirada
expuesta a todos los vientos
y a la canción del jardín,
y al último rodaje del prodigio
de tus manos que solo una vez
amaron cobijadas en las
mareas seglares, cuando esa
desesperación acentuó la noche
en mi puerto...
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