Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acunando sueños.
A Nonoko.
Si llega la lluvia a tu alma, amiga,
si la tristeza se presenta en tus ojos,
en tus ojos impresionantes, portada del alma,
se marchitaría la rosa prendida de mi corazón.
Acunaré tus suspiros en el cupo de mis manos,
arrullaré tus pasiones, almohadas de ternura,
mientras tú habitas la lluvia de tu llanto
y él ignora la dulzura de tu canto.
Más tú, paciente semilla que espera su primavera,
heredera mortal de acertada cultura,
belleza innata, fémina en castillos rotos,
cautivantes ojos negros en su prisión de sueños...
Si llega la lluvia a tu alma, Nonoko,
acunaré tus sueños muy cerca de mi pecho.
A Nonoko.
Si llega la lluvia a tu alma, amiga,
si la tristeza se presenta en tus ojos,
en tus ojos impresionantes, portada del alma,
se marchitaría la rosa prendida de mi corazón.
Acunaré tus suspiros en el cupo de mis manos,
arrullaré tus pasiones, almohadas de ternura,
mientras tú habitas la lluvia de tu llanto
y él ignora la dulzura de tu canto.
Más tú, paciente semilla que espera su primavera,
heredera mortal de acertada cultura,
belleza innata, fémina en castillos rotos,
cautivantes ojos negros en su prisión de sueños...
Si llega la lluvia a tu alma, Nonoko,
acunaré tus sueños muy cerca de mi pecho.
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