Dario Caccha Grimaldo
Poeta fiel al portal
Acurrucada entre mis piernas,
voy a dormir en penumbras inciertas,
escapar de las crudas vivencias,
que me envuelve en viles tinieblas,
de sombras que encadenan mis penas.
Me hundiré en la utopía del tiempo,
entre agrias sonrisas con dulces lágrimas,
y Crearé un mundo nuevo en mis sueños,
en lo hondo de esta miseria tan sádica.
Acurrucada entre mis piernas,
voy a cerrar mis ojos sollozos,
e imaginar un lugar sin fronteras,
donde libertar este destino penoso,
de los matices rojos de dolencias.
Quiero desnudar mi piel al viento,
retratar mi perfil entre sombras,
destrozar el dolor que tengo dentro
y sentir aquella paz aún remota.
Acurrucada entre mis piernas,
voy a hacer que mi cuerpo caiga en tentación,
dejaré volar el ave prisionera de mi mente,
a que surque los cielos de mi imaginación,
los cuervos negros no podrán detenerme.
Mis dedos pincelaran siluetas rojas,
de miedos disfrazados en figuras retorcidas,
que acuchillan mis ansias tan hondas,
mientras agonizan mis alegrías escondidas.
Acurrucada entre mis piernas,
Voy a liberar el alma sin vida,
a subir a los cielos del infierno,
y a quemar el sol que no brilla,
extinguir a esos dioses eternos.
Pintaré de rojo los ángeles muertos,
y de luz los demonios asesinos del averno,
de negro el cielo, lugar de siniestros,
los colores revelándose al sin sentido de lo incierto.
Acurrucada entre mis piernas,
comeré en sueños frutas prohibidas,
beberé de cántaros venenos que alivian,
y moriré entre acuarelas revividas,
que ayer se enterraron sin causas perdidas.