Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
De tarde en tarde y alguna vez,
Hago locuras en mi existencia.
donde voy dibujo cosas,
talvez falta de imprecisión o melancolía,
a la alegoría de mi vida.
No es pasión lo que sobra,
pongo en el toda mi ilusión,
tampoco es la imaginación del momento,
es el tormento de la llegada;
el temor de lo inconcluso.
Son cosas que pasan,
mas yo no lo se,
si al pasarme a mi,
me faltará el aliento de la vida.
Quizás me mate la premura
de decir lo que siento,
o de mis amarguras.
Son cosas que uno no soluciona,
es algo para dos.
que sin temor pongan en duda,
en el momento del clímax,
al tomar tu mano por primera vez.
Es el temblor de mi voz,
al escrutar tus ojos,
cuando digo te quiero,
sin saber lo que hay detrás
de la puerta de tu corazón.
No solo son temores,
es algo mas que eso,
es la pasión del empeño,
de corazones ya rotos...
lo que me hacen sentir así.
Es el temor de perderte
es la ilusión renacida que puede
morir en mi adagio a la locura.
Hago locuras en mi existencia.
donde voy dibujo cosas,
talvez falta de imprecisión o melancolía,
a la alegoría de mi vida.
No es pasión lo que sobra,
pongo en el toda mi ilusión,
tampoco es la imaginación del momento,
es el tormento de la llegada;
el temor de lo inconcluso.
Son cosas que pasan,
mas yo no lo se,
si al pasarme a mi,
me faltará el aliento de la vida.
Quizás me mate la premura
de decir lo que siento,
o de mis amarguras.
Son cosas que uno no soluciona,
es algo para dos.
que sin temor pongan en duda,
en el momento del clímax,
al tomar tu mano por primera vez.
Es el temblor de mi voz,
al escrutar tus ojos,
cuando digo te quiero,
sin saber lo que hay detrás
de la puerta de tu corazón.
No solo son temores,
es algo mas que eso,
es la pasión del empeño,
de corazones ya rotos...
lo que me hacen sentir así.
Es el temor de perderte
es la ilusión renacida que puede
morir en mi adagio a la locura.