Duerme, amiga mía,
no temas, está lejos
su voz, su cuerpo, su risa,
los momentos, los besos,
las largas tardes sin prisas
en que los corazones iban
juntos hacia un futuro, ilesos.
No llores, pequeña,
no le des la espalda
a lo que tu corazón sueña,
ni a volar sin alas.
Somos libres para ser
nubes tendidas al alba.
no temas, está lejos
su voz, su cuerpo, su risa,
los momentos, los besos,
las largas tardes sin prisas
en que los corazones iban
juntos hacia un futuro, ilesos.
No llores, pequeña,
no le des la espalda
a lo que tu corazón sueña,
ni a volar sin alas.
Somos libres para ser
nubes tendidas al alba.