Alberto Lete
Poeta recién llegado
Desde el Sanscrito (Soporte celestial), al griego (Estrella acompañante de la más billante estrella "Sirio", y convertida en princesa por los arabes, "Adhara" es un nombre muy antiguo. Por eso, así se llama mi hija. Me soporta, me ilumina, y es mi princesa.
Soporte de un altar inmaculado
se apresta a validar su providencia,
vincula lo mortal con lo sagrado.
en digna voluntad de convergencia
Se eleva en un destello nacarado
y en guía sideral reclama audiencia,
quedando el Universo conformado
por huella celestial de su presencia.
En brillo arrollador la noche expresa
en canto de juglar su melodía,
y aliada con un beso queda impresa
radiante en vendaval de fantasía.
Adhara convertida en su princesa,
que todo es alcanzable en la poesía.
Soporte de un altar inmaculado
se apresta a validar su providencia,
vincula lo mortal con lo sagrado.
en digna voluntad de convergencia
Se eleva en un destello nacarado
y en guía sideral reclama audiencia,
quedando el Universo conformado
por huella celestial de su presencia.
En brillo arrollador la noche expresa
en canto de juglar su melodía,
y aliada con un beso queda impresa
radiante en vendaval de fantasía.
Adhara convertida en su princesa,
que todo es alcanzable en la poesía.