Joanna Meminger
Dostet darum.
¿Cómo hago para
quererte
sin pensar
en odiarte?
¿Cómo hago para
desearte
sin pensar en perderte?
¿Cómo puedo
olvidar tus labios
en cada noche de lluvia incesante?
Si en cada ráfaga
de viento indomable,
tu voz inunda
la habitación vacía.
Mi nombre se escapa
de tus labios carnosos,
en un osado susurro,
y yo cierro mis ojos,
dejándome tentar
por tus recuerdos.
Un juego sin fin
del que ya no pienso escapar
porque me he vuelto
adicta a tu compañía,
y a nuestras miradas recíprocas
que expresan mucho más
que las palabras de tu boca.
Joanna Meminger
quererte
sin pensar
en odiarte?
¿Cómo hago para
desearte
sin pensar en perderte?
¿Cómo puedo
olvidar tus labios
en cada noche de lluvia incesante?
Si en cada ráfaga
de viento indomable,
tu voz inunda
la habitación vacía.
Mi nombre se escapa
de tus labios carnosos,
en un osado susurro,
y yo cierro mis ojos,
dejándome tentar
por tus recuerdos.
Un juego sin fin
del que ya no pienso escapar
porque me he vuelto
adicta a tu compañía,
y a nuestras miradas recíprocas
que expresan mucho más
que las palabras de tu boca.
Joanna Meminger