Garrubiel
Poeta recién llegado
Tan toxico como la mejor de las drogas,
y con el mismo efecto de adicción,
en tus brazos muero lentamente,
pero lejos, el dolor fulmina en soledad.
La táctica fue sencilla, fácil de ver,
una sonrisa, una palabra y una caricia,
la constancia fue la clave,
y de a poco tu presencia se volvió narcótica.
Adicción a lo prohibido,
pues entre risas y versos,
la realidad se ocultó,
y la tristeza de felicidad vistió.
Cada día necesité un poco más de ti,
cada día me hacías más falta
con el pretexto de respirar,
reclamaba tu aliento.
Llegaste cuando más lo necesitaba,
representando todo aquello que jamás quise
pero que siempre necesite,
mi bálsamo de luz en la oscuridad.
Pero a otra pertenecías,
eso no quitó que fueras mi medicina,
mi puerta hacia la libertad,
es momento de la desintoxicación,
es momento de decir adiós.
y con el mismo efecto de adicción,
en tus brazos muero lentamente,
pero lejos, el dolor fulmina en soledad.
La táctica fue sencilla, fácil de ver,
una sonrisa, una palabra y una caricia,
la constancia fue la clave,
y de a poco tu presencia se volvió narcótica.
Adicción a lo prohibido,
pues entre risas y versos,
la realidad se ocultó,
y la tristeza de felicidad vistió.
Cada día necesité un poco más de ti,
cada día me hacías más falta
con el pretexto de respirar,
reclamaba tu aliento.
Llegaste cuando más lo necesitaba,
representando todo aquello que jamás quise
pero que siempre necesite,
mi bálsamo de luz en la oscuridad.
Pero a otra pertenecías,
eso no quitó que fueras mi medicina,
mi puerta hacia la libertad,
es momento de la desintoxicación,
es momento de decir adiós.