jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
desde el principio me dolió este amor
desde la primera vez que la vi sentí la espada
hundirse lentamente hasta lo más profundo de mi alma
y cada día pensar en ella era un tormento
y cada día pensaba en ella a cada instante
y el dolor crecía como un incendio arrasando un bosque
que no termina hasta convertirlo todo a cenizas
pero aun las cenizas me seguían doliendo
mientras la perseguía buscando convencerla
que se viniera a vivir conmigo que se hiciera mi novia
que nos casáramos maldita sea de una vez
durante meses fui detrás de ella
arrastrando mi dolor como una soga al cuello
que cada día se va tensando más y más
hasta volver imposible dar un paso más al frente
y entonces de pronto ella aceptó ser mi mujer
y fijamos la fecha de la boda para una semana después
un sábado por la mañana en la iglesia del pueblo
asistió todo mundo excepto yo
lo pensé mejor y creo que en verdad
lo que yo realmente quiero es mi dolor
desde la primera vez que la vi sentí la espada
hundirse lentamente hasta lo más profundo de mi alma
y cada día pensar en ella era un tormento
y cada día pensaba en ella a cada instante
y el dolor crecía como un incendio arrasando un bosque
que no termina hasta convertirlo todo a cenizas
pero aun las cenizas me seguían doliendo
mientras la perseguía buscando convencerla
que se viniera a vivir conmigo que se hiciera mi novia
que nos casáramos maldita sea de una vez
durante meses fui detrás de ella
arrastrando mi dolor como una soga al cuello
que cada día se va tensando más y más
hasta volver imposible dar un paso más al frente
y entonces de pronto ella aceptó ser mi mujer
y fijamos la fecha de la boda para una semana después
un sábado por la mañana en la iglesia del pueblo
asistió todo mundo excepto yo
lo pensé mejor y creo que en verdad
lo que yo realmente quiero es mi dolor